viernes, 18 de junio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
sábado, 6 de marzo de 2010
RUTAS DE MUJERES Y CÁÑAMO
La definición amplia otorgada a la palabra ruta por la Vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española, da a Andrés Barbosa Vivas sentido para escribir “Rutas de mujeres y cáñamo”. En éste, la ruta bajo sus cuatro significados como “Rota o derrota de un viaje”, “Itinerario para él”, “Camino o dirección que se toma para un propósito” y “Carretera”, esclarecen el presente título: este libro expone un rumbo a través de la ciudad vivida; en ella el deseo y el amor filial por las mujeres se convierte en una exploración por la palabra y en un itinerario por los caminos de la humanidad. Para expresarlo, el poeta emplea la metáfora del cáñamo, pues éste nos ha acompañado a través de las eras, rompiendo con su fuerza los linderos creados por los hombres, dando lugar a la vida en lo concreto y lo intangible.
SOBRE EL AUTOR
Andrés Barbosa Vivas es también autor de los libros de poesía “Desdóblate silencio” (2008) y “La desmesura” (2009), presentados al público por la Editorial Educativa. Algunos poemas suyos han aparecido en publicaciones como el compilado “Escuela – Ciudad – Escuela. Una visita de la poesía” (2008) y la antología “Panorama virtual de la nueva poesía colombiana” (2009), realizados por la Corporación para la promoción de las Artes y las Letras Ulrika - CORPOULRIKA y Ulrika Editores.
Ha presentado su obra como poeta invitado al Festival de Poesía de Bogotá y a los Juegos Florales de Manizales. En el año 2009 asiste al recital “En busca de las artes jóvenes latinoamericanas”, organizado por la Red Nacional de Estudiantes de Literatura y realiza la Gira La Desmesura, junto a un grupo conformado en torno al colectivo A La Calle, con el cual presenta su trabajo poético en lugares no convencionales de Bogotá.
CANTOS A LA CHICHA
I
Los estados puros de la vida
rayos del sol
no en la conciencia,
voces altas para nosotros
retoños de la tierra
dolientes de la historia
con inscripciones de muertes
cerca de los ojos
como águilas estacionarias
quedas en la memoria
y el beso del viento
cuando el sol solivianta
el espíritu hermano que fabrica sus perfumes
el bastón de la palabra
las manos al sembrado
trenzado con los colores
de la savia.
II
La memoria del campo
luego del gran éxodo.
Una nueva vida
una nueva guerra
por la subsistencia
en la ciudad
como un fantasma
que llena los estrados
de la memoria
como una mancha
sobre los arrabales
en que aparece el nuevo comercio
y con él sus labores
el cemento y el ladrillo
el alma del hombre
y su cansancio.
El canto de los relojes
al primer rayo de la mañana
la familia y las saudades
y los escasos pesos
con los días.
Vida mía, al final de la jornada
con las voces, el buen alimento
y el honor del turmequé.
III
Chicha
eres
comunicación de los hombres con el sol
que irriga el maíz.
Espíritu que anima las conversaciones
y el juego
cuando es necesario reír
para no morir presa del cansancio
como hace quinientos años
presa del cansancio.
IV
Aún establecidos
la injuriaron
con la inquisición.
Aún establecidos
con preceptos de brujas
y dioses paganos.
Dijeron, por ejemplo
que enajenaba,
esperaban que salieran derecho
a entregar el diezmo a la iglesia…
Pero el calor del ayer
forjó a los hombres del mañana
y lo que se reprime
se anhela.
V
Te canto como a un recuerdo
de familias que amamantaste
que albergaste en tu nido
desde donde se veían alboradas
y los trinos se entretejían.
Como a un espíritu te canto
transvasada de la sangre a la memoria
de la memoria a la palabra
de la palabra a los sueños
de los sueños al mañana
del mañana a una muchacha
a sus manos tersas
a mi pequeña muchacha
a pesar de la muerte.
VI
Ven, amiga
como mi hermana
a las vidas de los tristes
con manos de obrero te lo pido;
ven, solivianta
la espalda del desvaído
el resoplido de los nervios
el silencio
la pena de los inventarios
las declinaciones y las querencias
cuando cae la tarde como la nostalgia
sobre la frente curtida
y la sal de la carne;
ven, bálsamo del sediento
descanso del irredento
ascendiendo bajo la carga
velada de la noche,
con las palabras que hagan falta
ven, solivianta
con el recuerdo de la tierra
y el alimento secular
ven, solivianta.
Extraído del libro "Rutas dee mujeres y cáñamo" de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
Los estados puros de la vida
rayos del sol
no en la conciencia,
voces altas para nosotros
retoños de la tierra
dolientes de la historia
con inscripciones de muertes
cerca de los ojos
como águilas estacionarias
quedas en la memoria
y el beso del viento
cuando el sol solivianta
el espíritu hermano que fabrica sus perfumes
el bastón de la palabra
las manos al sembrado
trenzado con los colores
de la savia.
II
La memoria del campo
luego del gran éxodo.
Una nueva vida
una nueva guerra
por la subsistencia
en la ciudad
como un fantasma
que llena los estrados
de la memoria
como una mancha
sobre los arrabales
en que aparece el nuevo comercio
y con él sus labores
el cemento y el ladrillo
el alma del hombre
y su cansancio.
El canto de los relojes
al primer rayo de la mañana
la familia y las saudades
y los escasos pesos
con los días.
Vida mía, al final de la jornada
con las voces, el buen alimento
y el honor del turmequé.
III
Chicha
eres
comunicación de los hombres con el sol
que irriga el maíz.
Espíritu que anima las conversaciones
y el juego
cuando es necesario reír
para no morir presa del cansancio
como hace quinientos años
presa del cansancio.
IV
Aún establecidos
la injuriaron
con la inquisición.
Aún establecidos
con preceptos de brujas
y dioses paganos.
Dijeron, por ejemplo
que enajenaba,
esperaban que salieran derecho
a entregar el diezmo a la iglesia…
Pero el calor del ayer
forjó a los hombres del mañana
y lo que se reprime
se anhela.
V
Te canto como a un recuerdo
de familias que amamantaste
que albergaste en tu nido
desde donde se veían alboradas
y los trinos se entretejían.
Como a un espíritu te canto
transvasada de la sangre a la memoria
de la memoria a la palabra
de la palabra a los sueños
de los sueños al mañana
del mañana a una muchacha
a sus manos tersas
a mi pequeña muchacha
a pesar de la muerte.
VI
Ven, amiga
como mi hermana
a las vidas de los tristes
con manos de obrero te lo pido;
ven, solivianta
la espalda del desvaído
el resoplido de los nervios
el silencio
la pena de los inventarios
las declinaciones y las querencias
cuando cae la tarde como la nostalgia
sobre la frente curtida
y la sal de la carne;
ven, bálsamo del sediento
descanso del irredento
ascendiendo bajo la carga
velada de la noche,
con las palabras que hagan falta
ven, solivianta
con el recuerdo de la tierra
y el alimento secular
ven, solivianta.
Extraído del libro "Rutas dee mujeres y cáñamo" de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
CANTO A LA CERVEZA
De la tierra que el tiempo llena de dendritas
viene mi canto.
Antes que esta música
estuvo su refinamiento
con buqué de frenesí.
Y a pesar del pasado
el momento
de cantar lúbricos y obesos
risueños, empañando
los rostros y las cosas
del bar, después de la jornada.
¡Vengan las mujeres
frente a frente, a la mesa
a beber cerveza
en la noche que intimamos
sus secretos sencillos y las palabras
moviendo los músculos de sus sentidos!
Trae cerveza
a la mesa de los insaciables
alimentando el deseo, no habrá presa mala,
el calor que cada uno tiene en el alma
habrá de abrazar los hermanos
y forjar sus mejores piezas.
En ronda, el fuego que aviva
y que mañana se consume,
pasado inmolado de los artistas bucólicos
para las canciones alegres y la palabra
cálida ensoñación para quien falte el sueño
acompañará una antigua dama
que acaricia presentes.
Extraído del libro "Rutas de mujeres y cáñamo" de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
LA CUMBRE DEL POEMA
Tres mujeres bajo la luna y el silencio. El desvarío que ocasiona su belleza, delirios incendiados. Tras ellos está la fuerza de las estirpes imprimiendo su huella y el futuro que lleva con sus manos a romper los encalladeros, astillando frases dolorosas que las tomen afuera, que las resguarden y las digan, que las beban.
Un claro a la luna, palimpsesto de guerras y amores, canto al pájaro que está libre, signo que despunta en la alborada, jóvenes que aman el viento, respirar y amar de lecho en lecho.
Tres mujeres tomando el relente como ensueños de manos y opio en la espalda, con las alas desnudas, quedas las palabras, brindan su vino en la copa de oro… Antes de entrar en el sueño más largo.
Un claro a la luna, palimpsesto de guerras y amores, canto al pájaro que está libre, signo que despunta en la alborada, jóvenes que aman el viento, respirar y amar de lecho en lecho.
Tres mujeres tomando el relente como ensueños de manos y opio en la espalda, con las alas desnudas, quedas las palabras, brindan su vino en la copa de oro… Antes de entrar en el sueño más largo.
Extraído del libro "Rutas de mujeres y cáñamo" de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
LA PALABRA
Quién la invita, no es la cuestión
quién la hospeda
o quién la vende.
La mujer del soldado
viendo llover
despliega sus alas en la saudade
por estar con él.
Cae la voz del trueno
implacable como el disparo
del destino.
Cuando partió a la guerra
se aferró a la luna
aprendió más de las cosechas
la importancia de llevar las cuentas.
Para ella las frases
bien tejidas, en una red
que demolerá de la tierra los gusanos.
Para ella los collares
las monedas del tiempo
los anillos de familia
y el amor.
Porque en el calor se cuece la palabra
como una tinaja de barro
para beber vino
y obtener más calor.
El calor que dieron sus manos
las imágenes de momentos
el mañana.
Para ella las rutas de contrabando
la voz de los inmigrantes
la consigna de arrabal
bien fuera perjuro
pasa los muros con su ariete
quién la invita, no es la cuestión
quién la hospeda
o quién la vende.
Extraido del libro "Rutas de mujeres y cáñamo", de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
quién la hospeda
o quién la vende.
La mujer del soldado
viendo llover
despliega sus alas en la saudade
por estar con él.
Cae la voz del trueno
implacable como el disparo
del destino.
Cuando partió a la guerra
se aferró a la luna
aprendió más de las cosechas
la importancia de llevar las cuentas.
Para ella las frases
bien tejidas, en una red
que demolerá de la tierra los gusanos.
Para ella los collares
las monedas del tiempo
los anillos de familia
y el amor.
Porque en el calor se cuece la palabra
como una tinaja de barro
para beber vino
y obtener más calor.
El calor que dieron sus manos
las imágenes de momentos
el mañana.
Para ella las rutas de contrabando
la voz de los inmigrantes
la consigna de arrabal
bien fuera perjuro
pasa los muros con su ariete
quién la invita, no es la cuestión
quién la hospeda
o quién la vende.
Extraido del libro "Rutas de mujeres y cáñamo", de
Andrés Barbosa Vivas
Todos los derechos reservados.
viernes, 5 de marzo de 2010
RUTAS DE LA MEMORIA Y LA ESPERANZA
RUTAS DE LA MEMORIA Y LA ESPERANZA es el nombre que recibe la gira promocional del libro "Rutas de mujeres y cáñamo" de Andrés Barbosa Vivas. Dicha gira se realizará en abril del 2010, en lugares no convencionales de Bogotá.
El evento al cual aludimos es realizado por el COLECTIVO A LA CALLE, el cual realiza una rfesignificación de lo humano, la dignidad y los Derechos Humanos, a través del arte.
En este caso, "Rutas de mujeres y cáñamo" tendrá un lanzamiento central, el día martes 4 de mayo del 2010, de 6:00 PM a 7:45 PM, en la Sala de Conferencias de la Biblioteca Luis Ángel Arango (segundo piso, a mano derecha de la entrada principal).
La dirección de la Biblioteca Luis Ángel Arango, es Calle 11 # 4 - 14
El evento al cual aludimos es realizado por el COLECTIVO A LA CALLE, el cual realiza una rfesignificación de lo humano, la dignidad y los Derechos Humanos, a través del arte.
En este caso, "Rutas de mujeres y cáñamo" tendrá un lanzamiento central, el día martes 4 de mayo del 2010, de 6:00 PM a 7:45 PM, en la Sala de Conferencias de la Biblioteca Luis Ángel Arango (segundo piso, a mano derecha de la entrada principal).
La dirección de la Biblioteca Luis Ángel Arango, es Calle 11 # 4 - 14
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